Pintura magnética

, , Leave a comment

¡Compártelo!

La pintura magnética es un buen invento para la casa en general pero sobre todo en la habitación de los niños/as para colgar sus dibujos, fotos, corchos  y todos los elementos decorativos que se puedan imaginar. Con este tipo de pintura uno se olvida de las chinchetas, que una vez quitadas dejan agujero en la pared.

La pintura magnética tiene partículas de hierro que funcionan como imán. Todas son del mismo color, se vende en tono gris. Una vez que se pinta una pared o la habitación entera encima se puede dar una capa de color sin riesgo a que se agriete o que no coja bien la pintura.

Para pintar con este tipo de pintura se usarán guantes y gafas. No tiene porque haber problema si hay contacto con la piel, pero algunas personas les puede provocar algún tipo de reacción alérgica al tocarla. Al abrir el bote se procederá a dar vueltas a la pintura para que las partículas se distribuyan de forma homogénea.  Aplicada la pintura es necesario esperar 4 horas a que se seque pero es recomendable no pintar encima hasta las 24 horas. Mientras se pinta se mantendrán alejados a los niños/as pero una vez seca no habrá problema de que toquen las paredes porque la pintura no contiene plomo y cumple con todos los requisitos europeos para su uso.

Una vez  preparada la habitación, ya se pueden colgar objetos, para ello se utilizarán imanes ligeros, aquellos que pesen mucho no se adherirán a la pared y se terminarán cayendo.

¡Compártelo!

 

Deja un comentario

(*) Requerida, su dirección de correo electrónico no será publicada